"Me duele la barriga" es una de las frases más repetidas de la infancia, y casi siempre pasa sola. Pero cuando el dolor vuelve una y otra vez, cuando el estreñimiento se vuelve costumbre o el reflujo no cede, es momento de que un gastroenterólogo pediatra mire el cuadro completo.
Qué atiende la Gastroenterología Pediátrica
Evalúa las enfermedades y alteraciones del sistema digestivo: esófago, estómago, intestinos, hígado y otros órganos relacionados. Trabaja con frecuencia de la mano de Nutriología Pediátrica cuando el problema afecta el peso o el crecimiento.
Dolor abdominal: cuándo dejar de esperar
El dolor abdominal ocasional, sin otros síntomas, suele estar relacionado con la alimentación, el estrés o un virus pasajero. Merece valoración especializada cuando:
- Se repite varias veces al mes durante más de dos meses.
- Despierta al niño en la noche.
- Se acompaña de pérdida de peso, fiebre, vómito persistente o sangre en las deposiciones.
- Interfiere con el colegio, el juego o el sueño.
Estreñimiento: más frecuente de lo que parece
Un niño estreñido puede pasar varios días sin evacuar, hacer deposiciones duras y dolorosas, o manchar la ropa interior sin querer. Muchas familias lo manejan durante meses con cambios de dieta que no terminan de funcionar. Si el estreñimiento persiste más de un mes, si hay dolor al evacuar o si el niño empieza a "aguantarse" por miedo, conviene consultar. El manejo temprano evita que se vuelva un problema crónico.
Reflujo y vómitos frecuentes
En bebés, regurgitar después de comer es común y suele desaparecer con el tiempo. Requiere valoración cuando hay vómitos en proyectil, rechazo de la comida, irritabilidad marcada al alimentarse, tos o silbidos recurrentes, o poca ganancia de peso. En niños mayores, la acidez o el ardor frecuente también merecen estudio.
Vómito con sangre, deposiciones negras o con sangre abundante, dolor abdominal intenso y repentino o signos de deshidratación son motivo de urgencias.
Otras señales
- Diarrea que dura más de dos semanas.
- Dificultad para tragar o sensación de que la comida "se atasca".
- Alteraciones en exámenes del hígado.
- Dificultad para ganar peso pese a comer bien.
Cómo prepararte para la consulta
Lleva un registro sencillo de una o dos semanas: qué come el niño, cuándo aparece el dolor o el vómito, cómo son las deposiciones y con qué frecuencia. Si tienes exámenes o ecografías previas, llévalas también. Esa información acorta el camino hacia una respuesta.
Cómo acceder con el Club
Con la membresía del Club Pediátrico 5+ puedes solicitar la cita de Gastroenterología Pediátrica directamente, con tarifa preferencial de miembro. Procuramos ofrecer una primera opción de cita en aproximadamente 10 a 15 días calendario; es un tiempo estimado, sujeto a la disponibilidad del profesional y la sede.
Este contenido es informativo, no constituye un diagnóstico y no reemplaza la valoración de un profesional de la salud. Ante una urgencia o emergencia, acude de inmediato a los servicios habilitados.